
Este texto lo plasme en mis memorias cuando tenía 15 años fue lo primero que escribí en mi vida en un momento de ocio y soledad espero les guste y lo disfruten.
Después de tantas decepciones a él llego alguien exuberante, desconocida y con un caminar y una mirada picara la cual le hizo suspirar. Él la conoció; su sonrisa y su expresión eran como caprichosas, su cuerpo daba mucho que pensar y desear era una hechicera de la noche en el día se escondía tras la dulce sonrisa con cuerpo celestial en la noche se transformaba en una seductora que se movía con cadencia como un león cazando a su próxima presa alborotando las miradas furtivas de todos aquellos que la veían pasar.
Al principio fue un misterio, no sabía de dónde había salido ni adonde había ido, pasaron los días y la desesperación creció, hasta que por casualidad y relaciones similares se encontraron, sus ojos brillaron a ver aquella hechicera misteriosa que lo enloquecía, después de allí no la dejo escapar el romance creció tanto, sus besos eran como una energía que lo llevaba directo al cielo y lo hacía explotar en millones de luces de colores como las luces que encienden al cielo en días festivos. Tanto fue el fuego abrazador que él no pudo sobrellevarlo ni aguantar la fuerza de su llamarada.
Simplemente la dejo ir, tanto deseo, tanta fuerza, tanta pasión era demasiado para un alma tan débil de razón. Pero no pudo escapar del todo de ella, ella absorbió cada centímetro de bondad; de eso ella se alimenta de la bondad y las buenas acciones y quedo en él solo un eco de su maldad, de su obscura perversión del cual él nunca tuvo escapatoria y donde siempre estará en esa ceguera infernal por el resto de su vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario