
Hay tantas emociones que uno puede sentir a lo largo de la vida: rabia, dolor, tristeza, amor, alegría, rencor… pero lo único que hasta ahora no había experimentado, hasta hoy no había imaginado que podría suceder es que todas se unieran confabulándose contra mí, revolviendo todo mi ser, jactándose de todo su poder; y yo, una pobre victima de sus encantos, a merced de toda su sed tratando de luchar incansablemente por no sentirlas, escapándome de su voraz embestida.
Tú que eres responsable de su furia infernal, que con tus dulces palabras les rompiste las cadenas a la libertad dejándolas escapar y embriagándome de su poder por todo mi ser y sacándome de mi fría obscuridad donde me resguardaba de todo su mal; ya que tiempos atrás las sentí en aquellos momentos en que era una guerrera donde mi corazón era fuerte de razón y carente de sentimientos banales, en aquellos momentos que pude luchar contra ellas y aprisionarlas, hasta que llego el día en que me di cuenta que ya no podría luchar contra ellas y decidí ocultarme para que nadie pudiera encontrarnos y sacarlas de su inocuidad .
Tú que sin conocerte llegaste como una brisa fugaz tomándome desprevenida, quitándome el aliento, endulzando mi existencia, disolviendo cada amargo recuerdo hasta el punto de solo recordarte a ti, en ese justo momento te volviste vendaval, ahogándome con tus deseos que eran los míos también o eso acepte yo… a ciencia cierta ya no sé si lo que siento es producto de mi imaginación o es el deseo mismo de tenerte.
Tú me indujiste a materializar en mis pensamientos una ida al paraíso a disfrutar de los más dulces y ricos manjares luego volar hasta lo más alto de una cúpula solo para vislumbrar el firmamento calentándonos y abrigándonos de la helada noche hasta caer en un sueño profundo donde todo el temor se había ido, solo pensaba en que había llegado mi protector ya no tenía que seguir huyendo o por lo menos en pensamiento. Si, porque eso era, solo un pensamiento, solo una imagen virtual, solo eran palabras fluyendo a través de tus dedos y de tu boca transformándose en pulsaciones que recorrían todo mi cuerpo, y las deje transitar porque las deseaba, y el deseo fue tan abrumador que me paralice, y empecé a indagar en tus pensamientos y en tus emociones; me sentía aterrada de que fueses una farsa pero la verdad es que si lo era, pero no por nosotros sino por las circunstancias nuestra felicidad era ficticia y lo peor es que sabiendo a lo que nos enfrentábamos decidimos seguir adelante con nuestra utopía.
Tú te volviste mi tormento, me mostraste el mundo como tú lo veías, me escuchaste como nadie lo hacía y descubriste la manera de devolverme a la luz, te volviste indispensable para mi, para dormir, para levantarme, para sonreír, para recordarme de que existo y de que valgo supe en ese instante que aunque no te haya visto en la realidad, que solo tenía una visión borrosa a través de un cuadro en donde se encontraba el ángel mas perfecto y a la vez imperfecto eras parte esencial en mi vida y a pesar del poco tiempo… el tiempo enemigo número uno de la humanidad tantos obstáculos entre dos personas. ¿Como continuar con esto? ¿¿¿Como es que en tan poco tiempo puedo sentir algo tan vivido, tan latiente por tu alma, por tu piel por tus huesos??? Me pregunte… pero seguí ahí incansable luchando por esa atracción que me unía a ti.
Tormento de mis deseos, me diste las herramientas para llegar a ti y me envolviste en tus encantos haciéndome una adicta de ti, cada vez deseando mas tus besos, tus caricias, tus abrazos, deseándote sin poder ni siquiera verte ni tocarte, tantos quilómetros nos separan. La distancia uno de los antagonista de los amantes potente al desgarrar ese lazo que une hasta los mas fuertes y yo sabía de todas estas injusticias por las que el destino nos hacía pasar y seguía ahí sin mirar atrás sin mostrar ni un dejo de querer salir huyendo porque tenia la esperanza de que en cualquier momento todo este sueño aconteciera.
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